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miércoles, 14 de noviembre de 2012

Actual cambio climático. Resumen: ¿Qué está pasando?

  
Escrito el 14 del 11 de 2012

Desde cierta perspectiva podría considerarse presuntuoso escribir este título si consideramos que más de la mitad del conocimiento que tenemos hoy en día acerca del calentamiento global provocado por la actividad humana quedó establecido al final de la segunda mitad del siglo XX y que en realidad se lleva estudiando desde los inicios del siglo pasado, por lo que no es un fenómeno en absoluto desconocido. No obstante, ciertos conocimientos científicos (y como conocimientos científicos, me refiero a hechos que ya han superado en multitud de ocasiones, los procedimientos del método científico), suelen ser rechazados, al menos en un principio, por ciertos poderes bien establecidos, por la mayoría de los medios de comunicación y como consecuencia final, por la sociedad, debido a los inconvenientes que les, y finalmente, al menos al principio, nos, supondría admitirlos. Este es claramente uno de ellos. De hecho, la respuesta a la pregunta aquí planteada supone la certeza más impactante transmitida en la película-documental de Al Gore: Una verdad incómoda”, (aunque en realidad, para la mayoría, nos será más incómodo ignorarla).

Pese a las pruebas de que se estaba produciendo un aumento constante de los niveles de CO2 atmosférico debido a la actividad industrial y que este estaba relacionado con el calentamiento global (Keeling, 1997), se hicieron enormes esfuerzos para desmentir dichos hechos. Cuando el cambio climático no podía negarse por más tiempo, se intentó convencer de que se debía a eventos o fenómenos ajenos a la actividad humana. Cuando fue imposible tal propósito se trató de convencer de que la gravedad de este cambio climático era mucho menor de lo que se decía desde la comunidad científica. Y posteriormente se intentó usar la falta de resultados y pronósticos exactos de la ciencia a este respecto para invalidar sus predicciones y justificar la pasividad global ante la situación, desvirtuando de paso, en numerosas ocasiones, las conclusiones de muchos estudios científicos. El lema, evidentemente absurdo e incongruente era; “no se puede evitar que ocurra algo si no sabemos con absoluta exactitud en qué consistirá ese algo”.
En resumen, desde que los estudios sobre cambio climático se han manifestado a la sociedad, esta ha sufrido sutiles y también descarados engaños por parte de poderes a los que no les interesaba que dicho conocimiento se transmitiera globalmente.



El problema reside en un fenómeno que ha ocurrido reiteradamente en la historia de la humanidad y que en más ocasiones de las deseadas ha afectado negativamente a la convivencia humana: “Basta que una sola persona, que un grupo o que una entidad tenga un poder mayoritario dependiente de que un determinado conocimiento no se difunda, para que ese conocimiento producto de una mayoría sin poder, no se dé a conocer o para que se tergiverse”. Es lo que podría denominarse la dictadura de la ignorancia o de la confusión, y como ya adelanté, ya había ocurrido en muchas ocasiones en el pasado por parte por ejemplo de la  Iglesia Católica.

Ahora, el poder que se quiere mantener bajo la dominancia de una sociedad preferiblemente ignorante, lo poseen, sobre todo, ciertos grupos empresariales o corporaciones suficientemente poderosas para dirigir las decisiones de gobiernos enteros, como pueden ser las empresas energéticas, las armamentísticas y las financieras, es decir, la banca.
A lo largo de la historia, el engaño ha sido utilizado como medio para mantener el poder económico, político y espiritual en infinidad de ocasiones. Pero actualmente, el peligro que entraña este método no afecta a un grupo social o a una región determinada del planeta, sino que puede afectar a todo el ecosistema planetario; la biosfera. Y a lo que nos debería preocupar más, si cabe; a toda nuestra civilización.
Actualmente, la certeza científica de que existe cambio climático por calentamiento global provocado por la actividad humana y el hecho de la relativa impredecibilidad de a lo que esto nos puede llevar, está asumido casi globalmente. También está admitido por casi todos los gobiernos que, pese a que la ciencia es incapaz de predecir con exactitud las consecuencias de este fenómeno, estas varían desde la incomodidad para determinadas poblaciones o la dificultad para la supervivencia en algunos puntos del planeta hasta la generación de guerras por recursos hídricos o la generación de una nueva guerra global abierta, (la tercera y probablemente la última guerra mundial declarada abiertamente). Es necesario aclarar pues, que las consecuencias de las posibles respuestas de la civilización humana al cambio climático pueden llegar a ser más catastróficas que el efecto directo del cambio climático sobre nosotros y los ecosistemas per se, si es que es posible separar ambas cosas.


El glaciar Tso Rolpa, en el centro de Nepal, también se ve afectado por el cambio climático. Crédito: Kishor Rimal/IPS
Lago producido por el descongelamiento de un glaciar. Fuente: http://flic.kr/p/8SygEy

Pero previamente a analizar la respuesta social y mundial respecto al cambio climático y los motivos de dicha respuesta, trataré a continuación el tema en cuestión con un poco más de calma.

Actual calentamiento global I: ¿Qué papel tiene la atmósfera terrestre en los cambios de temperatura terrestre?