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domingo, 9 de febrero de 2014

¿Por qué es relativamente sencillo aprender castellano?



Dado que últimamente estoy dando clases de castellano por vez primera, me parece interesante hacer una entrada en la que trataré de resumir algunas de las virtudes que tiene esta lengua para que su aprendizaje sea muy fluido, divertido y rápido.
No puedo decir, porque no lo sé, que el castellano es la lengua más lógica de todas las existentes, pero es bastante lógica, y como consecuencia es fácil de aprender. Enumeremos ventajas del castellano:

1) Fonemas vs caracteres 
En lo primero en que uno se fija es en que el castellano, y no hay muchas lenguas que cumplan esta regla, tiene una fonética lógica en la que cada caracter (lo que podemos denominar letra), tiene un fonema, exceptuando la h no precedida de "c", lal "l", cuando es doble, y la u en solo 4 casos ("gue", "gui", "que" y " qui"), dicho fonema es, además, el mismo en cualquier circunstancia, (excepto en el caso de la "c". Eso si, el mismo fonema puede tener distintos caracteres como en el caso de la "c" y la "z" o la "b" y la "v".
Se nos olvida que esto es lo más lógico y coherente que cualquier alienígena podría exigirle a cualquier lengua expresada con sonidos y hace que en muy breve espacio de tiempo cualquier terrícola pueda aprender a leer en alto palabras en español correctamente sin tener ni idea de lo que significan.   
Ese es un paso muy relevante porque si ya nos ahorramos las 2 décadas que le dedicamos al inglés, necesarias para saber pronunciar bien las palabras, podemos enfocar nuestros esfuerzos en otras cosas. Palabra nueva que leas, palabra que sabrás decir, palabra nueva que oigas, (si el que habla la pronuncia con un castellano relativamente universal, vocalizando y de forma algo pausada), palabra que sabrás escribir.
Esta propiedad de la lengua castellana la comparten otras lenguas, pero el castellano tiene más ventajas para un recién iniciado.

2) Fonética de las vocales
Una de ellas, relacionada con la fonética es que no posee más que cinco vocales bien diferenciadas a, e, i, o, u. Cuando en una lengua se habla de una vocal abierta o cerrada, entonces ya, uuuy, eso se complica.

3) Fonética de las consonantes
Y por último, en cuanto a fonética se refiere, decir que en castellano no se pueden encontrar palabras con más de 2 consonantes seguidas, lo que facilita enormemente la pronunciación.

Estas características fonéticas del castellano hacen que las posibilidades de construcción fonética sean limitadas, dado que nunca será posible encontrarse con "ttrgh" o con muchos casos de sonidos que puedan pronunciarse igual o de un modo muy similar con diferentes construcciones de caracteres como el "th" y el "z" en inglés, o con grados distintos de apertura de la misma vocal. De este modo no importa mucho la exactitud con la que un extranjero pronuncie al principio las palabras. Al reducirse las posibilidades, un extranjero puede decir vico, y ello puede ser una ciudad denominada Vigo o Vico, o en todo caso Bigo o Bico, pero no otra llamada Viggcho y lo que la imaginación aporte.  
Otra ventaja importante de esta peculiar, aunque lógica, fonética consiste en que al ser un sistema en el que cada fonema tiene generalmente un solo caracter correspondiente y a cada caracter le corresponde un solo fonema (salvo muy contadas excepciones), la repetitividad fonética es muy elevada. El cerebro humano, para aprender y memorizar idiomas, además de la asociación se basa en la reproductibilidad, cuanto más se repita un sonido, más fácilmente se memorizará, y ello ocurre con mayor frecuencia cuánto menor sea el número de posibles sonidos. Si oímos "ca" y solo "c" suena a c en "ca", "co" y "cu", pero en "ce" y en "ci", la "c" suena a "z" en "za", "zo" y "zu" tenemos un ligero problemilla que dificultará un poco nuestro aprendizaje de transcripción y de lectura, pero si esto no es una excepción y ocurre en muchas consonantes y vocales, entonces ya tenemos un cacao maravillao fonético.

4) Gramática
Pero ahora vayamos a otra escala. La sintaxis. Dado que los humanos somos seres con 2 sexos y dado que los idiomas humanos están hechos para usar en el entorno humano, (para los ordenadores ya tenemos el código binario y para el ADN, para la música etc tenemos sus propios códigos), el masculino y el femenino adquieren gran importancia, y para los objetos, el género neutro, que coincidirá por orden del azar histórico de la lengua con el femenino o el masculino).
En español, de este modo, las palabras tendrán una terminación (a) en el caso del femenino, (o) en el caso del masculino o unos determinantes distintos dependiendo del género y de las excepciones. Es muy fácil de asimilar que un hijo "son" en inglés, en femenino sea hija y no, por arte de birle birloque sea cualquier cosa inimaginable para un recién aprendiz de inglés (daughter). Con una "gh" antes de la t que no se pronuncian y que ya me dirás para qué andan ahí estorbando, y una "a" y una "u" para conseguir una simple "o" acentuada. Y no nos olvidemos de la r, que dicen por ahí, que se pronuncia ujn poquito, pero yo nunca la oí, si no es oyendo a un español. Y como eso, infinidad de casos en muchos otros idiomas.
Si bien alguien podría decir: "águila" termina en "a", y aunque nos refiramos a una hembra decimos "el águila" usando el determinante masculino, ¿y eso?. Bueno, no sucede en todas las excepciones de este estilo que podamos encontrarnos pero en este caso y en muchos otros se usa "el" simplemente porque "la", al terminar en "a", colisiona fonéticamente con la "á" de "águila". A colisionar fonéticamente me refiero a que es más fácil distinguir una palabra si usamos una construcción en lugar de otra y ello favorece el entendimiento del idioma, algo que no todos los idiomas han previsto o cuidado a la hora de evolucionar u originarse (u en lugar de o), ahí tenemos otro ejemplo de lo agradable que es el castellano para facilitar el entendimiento verbal.
Pasa que entonces tengamos que decir "el aguila hembra" pero no digamos "el perro hembra", porque "la perra" suena, al menos fonéticamente, bien.
Es importante destacar también si es un águila o más de una, así que tenemos, y obviamente  no solo en castellano, el singular, sin "s" como terminación de palabra, y el plural, con la "s", o con "es" si la palabra en cuestión en singular termina en consonante.
Pero hay una cosa, no todos los artículos, en inglés, por poner la referencia de un idioma presumiblemente sencillo no cambian con el plural, por lo que si no pronuncias bien, puedes no darte cuenta de si son uno o más caballos ("The horse" vs "the horses"). Mientras que el castellano nos ayuda a dejarlo todo muy clarito ("El caballo" vs "los caballos").

Por otro lado, existe algo interesante; ¿qué es más importante intuitivamente y a priori en una conversación cualquiera, el sustantivo o el adjetivo que describe la cosa? Excepto en lírica o pesía, obviamente la cosa, por lo que poniendo como referencia de nuevo, un idioma sencillo como el inglés existe otro aspecto en el que el castellano vence al inglés en simplicidad, por lógico. Y es que en inglés, de forma completamente anómala, ponen el adjetivo antes del sustantivo, y es más, tienen un orden establecido (adjetivos subjetivos, objetivos, de tamaño, de aspectos generales, de edad, de forma, de personalidad, de color y de material).


Tal vez, en próximos días añada más datos que demuestren lo sencillo y práctico que es el castellano en comparación con otros idiomas. Pero de momento, creo haber demostrado por qué es generalmente sencillo para un extranjero aprender castellano y complicado para un español aprender un idioma extranjero.