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lunes, 12 de septiembre de 2011

¿Qué es la ciencia ficción?



 Blade Runner 1982

Fuente: http://flic.kr/p/8xHPxN


Definición de la ciencia ficción 

“La ciencia ficción es un género de narraciones imaginarias que no pueden darse en el mundo que conocemos, debido a una transformación del escenario narrativo, basado en una alteración de coordenadas científicas, espaciales, temporales, sociales o descriptivas, pero de tal modo que lo relatado es aceptable como especulación racional”. (Eduardo Gallego y Guillem Sánchez, 2003).

He escogido esta definición porque a mi juicio es una de las más completas y más clarificadoras exceptuando el uso de la palabra género, disentimiento este que explico aquí.

Si existiese un acuerdo unánime en esto, cualquier narración imaginaria que no fuese aceptable como especulación racional no sería tampoco ciencia ficción, sino solo fantasía. Ahora bien, uno se preguntaría, ¿qué es aceptable como especulación racional y qué no lo es? Pues yo la circunsribiría al criterio de aceptabilidad de los científicos, ingenieros y de los estudiosos de las ciencias formales, naturales y sociales respectivos dado que quien puede analaizar si algo es ciencia, ficción o ciencia ficción debe ser alguien con experiencia en ciencia, pus lo que se trata de cuestionar en una obra para catalogarla en la ciencia ficción es especialmente lo concerniente a la palabra “ciencia”, y no tanto lo concerniente a la palabra “ficción”.

Además de esto, yo añadiría “en el momento en el que se ha escrito” a “…especulación racional”, incluyendo de ese modo en el género a todos aquellos relatos desfasados en el tiempo que han escogido como premisas, hipótesis que tras haberse escrito o publicado el libro, el relato o dirigido la película, han sido completamente rechazados como posibles o superados por la ciencia. De este modo, una novela de Julio Verne sobre un viaje de personas a la Luna, no dejaría de ser ciencia ficción tras 1969.

Mi definición, por lo tanto, quedaría como sigue:

“La ciencia ficción es toda aquella historia imaginaria, narrada, hablada o filmada que no puede darse en el mundo presente en el que vivimos debido a una transformación del escenario basado en una alteración de coordenadas espaciales y/o temporales, pero de tal modo que en el que se ha escrito, lo relatado es aceptable desde la perspectiva de los conocimientos tecnológicos científicos y sociológicos como especulación racional". 

Si bien es cierto que la aceptación de una narración imaginaria como especulación racional es algo relativamente subjetivo, existen límites científicos, tecnológicos e incluso sociales que pueden ser trazados. Es por ello que la aceptación de incluir algún escrito o película en el conjunto de la ciencia ficción debería ser juzgado por científicos, ingenieros o por estudiosos de la respectiva ciencia formal, natural o social, debiendo haber un mínimo consenso científico que, como las propias conclusiones científicas, puede variar con el tiempo. Esto implica que, en teoría, ciertos libros que son consiedarados de fantasia en una época determinada puedan considerarse de ciencia ficción, demasiado adelantados en el tiempo, en otra. 

Claro que habrá quién se pregunte entonces: si un escrito es fantasia en una época por estar tan alejada de la imaginación especulativa de la ciencia de la época respectiva y luego se vuelve ciencia ficción cuándo los conocimientois científicos hacen entrever que dicha fantasía es en teoría (pero no en la práctica), alcanzable, teniendo en cuenta además de que la subjetividad en ese criterio sigue partente pese a que sean científiicos o ingenieros quienes juzguen el veredicto, ¿qué sentido tendría hablar de ciencia ficción para separar un tipo de libro de otro que sea considerado fantasia? Bien, la respuesta a esta pregunta sería en realidad, ninguno, pero como se hace, sería necesario marcar estas pautas. Además, cabe indicar que el caso que he descrito no ha ocurrido casi nunca en la historia. 

Pero claro, la física actual deja entrever que no es tan descabellado pensar que pueda haber quizás incontables Universos cohabitando en dimensiones paralelas y/o que hay dimensiones fuera del margen en el que nos desenvolvemos dentro de cada uno de los Universos posibles. Entonces, dado esto, cualquier autor podría alegar que una narración suya en la que se rompe toda lógica y principios físicos fundamentales o coherencia evolutiva básica sucede en uno de esos Universos paralaelos absolutamente incongruente obligando a incluir una novela originalmente calificada como de fantasia en la ciencia ficción. Entonces, ¿tiene razón? 

Podría tenerla, pero sería responsabilidad nuestra entonces la de hacer desaparecer los géneros literarios, pues todo libro de fantasia sería parte entonces de la ciencia ficción. De no ser así deberíamos mantener un criterio de modo que si expresamente la novela trata de esos posibles universos paralelos como tema de la novela, esta sería considerada de ciencia ficción, y si la novela no muestra interés alguno en hacer constar que lo que se cuenta sucede en otro Universo paralelo pero tampoco en este, es simple fantasia.

Dos ejemplos fáciles para entender esto son “El Señor de los Anillos” y “Star Wars”. Ambas obras nos narran historias en mundos relacionados con el nuestro cuyas diferencias con nuestro presente se decriben en el marco de otras coordenadas espacio-temporales. Quiere decir esto que definen los sucesos en el mismo Universo que el nuestro. Pero al mismo tiempo existe la incoherencia científica, histórica y social de que en esas historias se narran magias y sucesos racionalmente incompatibles con nuestro Universo. Por lo tanto, ambos creadores, Tolkien y George Lucas realizan una declaración nítida de que lo que cuentan es pura y absoluta fantasia, imposible de que esté ocurriendo en este Universo, aquí y ahora, ahora pero en otro lugar o en otro lugar y en otro tiempo. “La magia, como la entendemos, no existe en este Universo, pero podría existir en otro Universo paralelo”, diría alguien. Ya, pero ninguna de estas dos obras muestra ningún intento de mostrar que el tema que pretenden tratar es la problemática científica de la posibilidad de Universos paralelos, al contrario, dictaminan en su marco inicial que transcurre en este mismo Universo.

Además de todo esto, actualmente parece haber un consenso global de que la ciencia ficción puede ser considerada un género de películas o de libros. Pero a este respecto no estoy muy de acuerdo y expondré mis motivos en el siguiente capítulo.

Y la pregunta que quedaría por resolver tras tal disertación sería: Pero ¿qué sentido tiene darle tantas vueltas a las cosas? Pues el que ya se le ha dado inicialmente. Si tenemos definiciones establecidas, o las retiramos por rendirnos a la imposibilidad de mantenerlas por la complejidad de definir la realidad o las redefinimos si quedan resquicios por matizar para así evitar confusiones.


Blade Runner 1982
Fuente:http://flic.kr/p/8xHPtJ

domingo, 11 de septiembre de 2011

Repercusiones de la ciencia ficción en la sociedad


Blade Runner 1982
Fuente: http://flic.kr/p/8xHPxN

El poder de la ciencia ficción


Al margen de saber disfrutar o no del ámbito de la ciencia ficción, es innegable el ingenio y el mérito intelectual de ciertos autores de ciencia ficción que han sabido predecir ciertos inventos o artilugios que con el tiempo se han llegado a inventar. Muchos de estos autores podrían definirse como preinventores que han dejado la carga práctica a otros, pues la primera condición que se debe cumplir para inventar es imaginar lo posible. Cosa que requiere de un talento que en la gran mayoría de los casos no tiene porqué estar asociado al talento que se requiere para poner en marcha el invento en cuestión o a la capacidad operativa o al poder adquisitivo necesario para poder hacerlo posible. De este modo, la ciencia ficción ha constituído durante mucho tiempo una parte peculiar de la la bibliografía de la tecnología y de la propia ciencia. Tanto es así, que podría decirse que sin la ciencia ficción, hubiese sido más complicado e improbable la aparición de cambios en la tecnología en determinados periodos de la historia moderna. En determinados aspectos y en ocasiones concretas, la ciencia ficción puede ser considerada un motor de inventiva científica y tecnológica difícil de reemplazar.

Pero, aunque imaginarse en pleno siglo XVIII el funcionamiento de un artilugio autopropulsado en sustitución de los carros tirados por caballos supone un gran esfuerzo imaginativo para un autor de ciencia ficción de la época, lo es todavía más la suposición de los enormes problemas de tráfico y de aparcamiento que podrían presentar las grandes ciudades del futuro cuando el coste de producción de esos artilugios se abaratara suficientemente para una distribución masiva del artilugio en clases sociales medias.

Además de anticiparse a los cambios tecnológicos y científicos y de promoverlos, la ciencia ficción es capaz de concluir consecuencias sociales de estos cambios, convirtiéndose de este modo en un medio muy útil de aviso de posibles y alarmantes fenómenos sociales en un hipotético futuro, además de ser un medio para abrir nuevas posibilidades a la interpretación de ciertos eventos o para pronosticar los cambios científicos o los acontecimientos que probablemente nos depararán, y su repercusión en nuestras posibles sociedades del futuro. Además, pese a su distancia con la realidad del probable futuro que viviremos, en un grado u otro y de un modo u otro, la ciencia ficción de masas ha influido, influye e influirá innegablemente en ese mismo futuro, no solo pronosticándolo a veces, sino en otras ocasiones, modificándolo, paradójicamente, de la forma más imprevista imaginable.


lunes, 5 de septiembre de 2011

El cine y la ciencia ficción



La ciencia ficción en el cine actual


Dado que es un trabajo especulativo, hay que tener en cuenta el grado de relativa subjetividad que existe en el momento en el que se incluye cualquier trabajo en el ámbito de la ciencia ficción. Aunque coexistan diferentes posturas, la inclusión o no de una narración en el género se estudia muy concienzudamente desde que este se originó. Si seguimos la descripción previamente establecida, pese al año en que vivimos y la tecnología que poseemos, “Blade Runner” y “2001, una odisea por el espacio” están integradas en películas de ciencia ficción, del mismo modo que lo es la novela de “20.000 leguas de viaje submarino” pues cuando se realizaron, el contexto temporal era adecuado para imaginarse un futuro como el que se describe en cada una de las películas. Si bien, podría haber un desfase en las fechas escogidas, pero esto es un factor que casi siempre ha sido inevitable. Sin embargo, lo físicamente inconcebible del exagerado ruido en el espacio y la imposibilidad física del manejo tan fluido de naves espaciales en la “Guerra de las Galaxias” la ha situado en el género de fantasía y aventuras al margen de la ciencia ficción. 

Hay que tener en cuenta que desde hace poco más de dos décadas, se ha dejado de valorar el género de ciencia ficción en el cine como se valoraba antes. Dado que la importancia del argumento se sustituyó por el impacto de los efectos visuales y de sonido. Esto es consecuencia de que el cine, desde la década de los 90 ha visto como cosas aparentemente imposibles de realizar se hacían de pronto factibles de plasmar en la pantalla con la ayuda de los medios informáticos de una forma relativamente sencilla. Por lo que se abrió la veda, y se comenzó a descuidar la calidad de muchas películas de ficción, de modo que desde entonces, pocas cuidaron los detalles necesarios para incluirse en la ciencia ficción. El dinero empezaba a venir casi exclusivamente por los efectos especiales, pese a que plasmaran acontecimientos o hechos totalmente imposibles en los ámbitos o entornos dónde se transmitía que estaban sucediendo o incluso pese a que el guión carecía de sentido desde sus bases y la película se convertía en el mayor ejemplo del absurdo aún cuando quería imitar películas con valor suficiente como para ser ejemplos de lo que debe ser una película de ciencia ficción, como ocurrió con "Prometheus" (http://www.filmaffinity.com/es/reviews/1/316885.html o http://www.blogdecine.com/criticas/prometheus-la-peor-pelicula-de-ridley-scott) en contraste con "Alien, el octavo pasajero" (http://www.muchocine.net/criticas/793/Alien,-el-octavo-pasajero Desde entonces hemos asistido a la pretensión de inclusión en el género de la ciencia ficción de películas que no lo son ni remotamente. Con ello podemos observar la degradación del género. Una película que no es de ciencia ficción puede ser perfectamente criticable en el sentido de que no tiene un contexto creíble pero la consecuencia de que los medios la incluyan en la ciencia ficción se traduce en la crítica injustificada al género cuya reputación puede, y de hecho se ve mermada como consecuencia de elllo.


Así que, pudiendo discernir lo que es ciencia ficción de lo que no lo es: ¿puede gutar o no gustar la ciencia ficción?

Ver:
http://drarnau.blogspot.cz/2011/09/la-ciencia-ficcion-como-algo-mas-que-un.html 

Blade Runner 1982
Fuente: http://flic.kr/p/8xELv4

domingo, 4 de septiembre de 2011

La ciencia ficción como algo más que un género




Fuente: http://flic.kr/p/8xEM4X




¿Puede gustar o disgustar la ciencia ficción?


Lo interesante de la ciencia ficción es que es un género (pese a mis opiniones personales, está consensuado que es un género) de ficción muy peculiar, en el que lo fantástico solo lo es porque son condiciones o fenómenos que todavía no son hechos demostrados en el contexto actual o no lo son en el lugar del narrador y del público pero que todavía no existen razones suficientes para negarlos como posibilidad. Para asociar esto con lo explicado anteriormente acerca del método científico diríamos que la ciencia ficción es el resultado de idear historias en contextos basados en hipótesis científicas sin testar o testadas pero no demostradas ni refutadas pero que al mismo tiempo podrían encajar dentro del context científico del momento en el que se escribe la historia. Esto lleva a la ciencia ficción a un terreno en el que las posibilidades se multiplican enormemente. 

De este modo, más que "limitarse" a entornos y contextos extraños, como muchos adjudican a la ciencia ficción, esta en realidad se "expande" a entornos y contextos extraños pudiendo, de este modo, describir historias extrañas en dichos entornos o dedicarse a exponer historias muy cotidianas y reconocibles pero con la peculiaridad de que ocurren en esos entornos exóticos. 

Es por ello que una persona que asegura no gustarle la ciencia ficción se puede quedar sorprendida en el caso de que le agrade Avatar, por poner un ejemplo muy reciente de película, cuando en realidad, lo que ha visto es una historia muy repetida en el cine en un contexto temporal y espacial muy alejado del Amazonas, de las selvas australianas o de los bosques americanos del siglo XVI. Si no, echad un vistazo a la película de dibujos animados “FernGully: Las Aventuras de Zak y Crysta”. Así, es muy frecuente oír decir a muchas personas “no me gusta la ciencia ficción” seguido de “pero sí me gustó Avatar”, y solo es cuestión de tiempo que se llegue a considerar que sumar excepciones a la frase “no me gusta la ciencia ficción” es simplemente ridículo. 

Curiosamente, parece muy frecuente que quien afirma que no le ha gustado nunca la ciencia ficción ha disfrutado mucho al ver Avatar y la considera como una película a destacar, y sin embargo, el que siempre estuvo atraído por la ciencia ficción suele ver Avatar como una película de amor-aventuras más, casi Disney, y de argumento más que repetido en el cine, de estética agradable, técnicamente muy bien hecha y con la peculiaridad de que, sin necesidad de aferrarse a dinomanías, ha conseguido acaparar la atención de muchos. Una persona tal vez pueda asegurar que no le gustan los spagueti-westerns pero es difícil de creer que no le va a gustar nunca una película de vaqueros. Del mismo modo, nadie puede asegurar que no le gusta la ciencia ficción. Y a quien le suele atraer la ciencia ficción generalmente le disgusta más títulos que a los que no les atrae la ciencia ficción por el mero hecho de que el primero conoce muchos más.

¿Por qué ocurre esto? Simplemente porque hay una idea equivocada de lo que implica la palabra género en la ciencia ficción. Para entendernos, yo clasificaría las historias en ficción/fantasía, Ciencia ficción y No-ficción. Dentro de cada uno de estos bloques habría todos los géneros que conocemos; policiaco, aventura, amor, humor, bélico etc. Olvidemos por un momento el hecho de que tanto los géneros como los bloques pueden estar mezclados en determinadas ocasiones.

Personalmente, me es muy difícil asegurar que no me gusta el género bélico aunque sea antibelicista, pues me encanta “El último Samurai”, por poner un ejemplo, ¿alguien puede atreverse a asegurar que no le gusta un bloque entero de los tres mencionados con todos los géneros que cada uno puede o podría integrar? Una vez más, la inexactitud o la equivocación en el establecimiento de definiciones o clasificaciones conlleva a errores de juicio. 

Pero, ¿Qué ocurre actualmente? ¿por qué es interesante dejar claro la diferencia entre lo que es y lo que está muy lejos de ser ciencia ficción? Pues porque no saber distinguir puede hacer daño a la reputación de la ciencia ficción y tal vez al interés del público en ella.