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domingo, 11 de noviembre de 2012

Actual calentamiento global III: ¿Cuáles son las repercusiones del cambio climático?



La atmósfera es un sistema complejo y dinámico, lo cual provoca dificultades enormes de predicción. Tanto es así que su estudio fue parte del origen de la teoría del caos, y de esta se benefició. Pero siguen habiendo tremendas dificultades de predicción en el campo y cambios en ese sistema provocan mayor incertidumbre, con la cual todavía no se puede trabajar con modelos fiables para pronosticar con confianza una tendencia exacta del cambio climático.

Pese a esto, existe unanimidad a grandes rasgos respecto a ciertas consecuencias de la subida de la temperatura en la atmósfera terrestre y en sus aguas. Y lejos de pretender alarmar, en general, dichas conclusiones han llevado a la Comunidad Internacional a tratar el cambio climático como el hecho que condicionará la vida de todos los seres vivos en el planeta a partir del siglo XXI. Y no es extraño darle tal importancia, pues se presume que la mayoría de las extinciones masivas que han ocurrido en la Tierra están relacionadas con cambios climáticos globales; glaciaciones o calentamientos globales.

El cambio climático que vivimos puede que llegue a provocar subidas considerables en el nivel del mar por descongelación de hielos permanentes de la Antártida, de Groenlandia, de los glaciares y por derretimiento de las nieves de montaña, y probablemente ocurrirá especialmente en determinados puntos del planeta por intervención de las mareas. Esto puede cambiar en cierto grado, la geografía de muchas ciudades costeras. Este es el dato más recurrido y más atractivo para hacer de este un tema de relevante interés general. Pero las consecuencias más impactantes están realmente relacionadas con cambios en la distribución de las lluvias y con cambios en la duración de las estaciones o en la estructura de los ecosistemas:

Cambios en el ciclo hídrico

Se asume que el calentamiento global provoca y provocará desertización en determinadas zonas actualmente húmedas, una desertización extrema en zonas desérticas, mayores y más numerosas tormentas oceánicas y en tierra firme, mayor número de ciclones y tornados y cambios en la distribución de las precipitaciones.
A nivel humano esto puede repercutir en conflictos sociales graves entre poblaciones que en el peor de los casos se traducirán en guerras solamente motivadas por el control de recursos hídricos o de tierras de cultivo.

Invasiones y extinciones de especies

Muchos organismos requieren de un rango determinado de temperaturas para completar su ciclo biológico. Una subida de temperatura en una zona puede provocar migraciones de organismos que porten enfermedades no endémicas de la zona que invaden y a las cuales la población que las padecerá no presentará ninguna inmunidad natural. También es posible que las elevadas temperaturas provoquen la muerte de predadores de organismos propagadores de enfermedades que antes estaban controladas o de organismos que, formando parte fundamental de una comunidad ecológica podrían provocar la extinción de otras muchas especies, en ocasiones fijadoras de CO2, lo cual se traduciría en un mayor incremento de la concentración de este gas en la atmósfera.
El Katrina visto desde el espacio y sus consecuencias a su paso por Nueva Orleans (Imágenes sacadas de Wikipedia)

Cambios en la alternancia estacional de temperaturas

Los cambios en la temperatura ambiental pueden cambiar la dinámica de los ciclos de transporte de calor tanto en el mar como en la atmósfera. En relación a la atmósfera es posible que estos cambios produzcan la alternancia cada vez más brusca entre las estaciones de invierno y verano en ambos hemisferios pudiendo llegar a desaparecer el otoño y la primavera. Esto puede ser el detonante de la extinción de especies de animales y plantas adaptadas evolutivamente a un reloj biológico estacional que guía su ciclo biológico siguiendo unos periodos estacionales establecidos de los climas templados. Así mismo también puede intervenir en una mayor dificultad al preparar las tierras fértiles para un cultivo organizado.

Liberación de sedimentos de CO2 o metano

Una de las mayores preocupaciones del calentamiento global es su capacidad de acelerarse por sí mismo (retroalimentación positiva). La descongelación de ciertas zonas árticas podría provocar la liberación repentina de enormes cantidades de gases invernadero como metano o CO2 atrapado en y bajo el hielo, lo cual podría repercutir en cambios todavía más drásticos en la composición de gases de la atmósfera.

Mayor captación de energía electromagnética del sol

Es un proceso de retroalimentación positiva igual de peligroso que el anterior. La nieve y el hielo, por su color blanco, reflejan una gran parte de las longittudes de onda de la radiación electromagnética solar en comparación con cualquier otro color, el cual es ese precisamente porque refleja solamente la longitud de onda correspondiente a ese mismo color. La desaparición de capas de hielo en el ártico podría provocar que el mar captase sin reflejar mucha mayor energía calorífica que si estas capas de hielo se mantuviesen.

Cambios en las corrientes oceánicas

Uno de los mayores temores con los que se trabaja es con la posibilidad aparentemente paradójica de que a largo plazo, el deshielo de Groenlandia pueda aportar agua dulce suficiente al Atlántico Norte como para interrumpir la cinta transportadora del Atlántico. Si por estas circunstancias, dicha cinta se detiene, el calor ecuatorial será transportado muy lentamente hacia el Norte y ello provocaría una nueva glaciación, de un modo similar a cómo comenzó la última.

Imagen que representa la corriente termohalina de los oceános en la actualidad.
(Imágen sacada de Wikipedia)

Es decir, aunque parece extraño, un calentamiento global podría provocar un enfriamiento global. Aunque no se tiene conocimiento de cuánto tiempo se puede tardar en alcanzar esta situación, sí se sabe que será insuficiente para una evacuación total no preventiva y ordenada de las zonas pobladas y por supuesto insuficiente para una paulatina adaptación biológica de las especies de zonas templadas.(Léase; o emigrarían o se extinguirían)

En definitiva, cualquier cambio brusco en las temperaturas del planeta puede provocar y de hecho ha provocado varias veces la extinción de numerosas especies, llegando a ser en ocasiones tremendamente eficaz, acabando con el 60-90 % de las especies del planeta en la época respectiva. Estos eventos no dejan de ser fenómenos naturales, los cuales pueden considerarse normales, dado que presentan incluso frecuencia de suceso, es decir, que son cíclicos. Dichos cambios de temperatura media planetaria han ocurrido por varias razones, desde la aparición de organismos excretores de O2 en un nuevo metabolismo fotosintético hasta la acción de supervolcanes que afectaron globalmente al planeta cubriendo de ceniza toda su esfera durante decenas o cientos de años pasando por cambios en la actividad solar, cambios de inclinación en el eje de rotación terrestre respecto a su órbita y cambios en su propia órbita. Pero esta es la primera vez en la historia del planeta en la que una criatura cambia el clima de la Tierra en breves décadas, siendo al mismo tiempo consciente de ese hecho y de las posibles repercusiones que esto puede tener no ya para el futuro de la vida terrestre sino para su propio futuro a corto plazo.  

Guerras

No obstante, pese a todo lo mencionado anteriormente, tal vez podría decirse que la consecuencia más grave que podría provocar el actual cambio climático sería alcanzar situaciones propicias para el inicio de una guerra nuclear, de la cual, dada la capacidad actual de destrucción mutua asegurada por parte de las superpotencias, poco o nada de la civilización humana podría salvarse.  

 

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