Páginas vistas en total

jueves, 5 de enero de 2017

Humanos vs máquinas



De aquí a 2040, (más allá de esta fecha los pronósticos los considero para mis novelas de ciencia ficción), muy probablemente, las sociedades humanas vivirán cambios nunca antes experimentados. Nos enfrentaremos a la gestión de la inutilidad humana a nivel global. Por muy rimbombante que esto suene me refiero en realidad a un factor con el que ciertos países ya se están encontrando: la imposibilidad de que sus ciudadanos encuentren trabajo o al menos, trabajo útil ya que no habrá posibilidad de generar necesidades que requieran el esfuerzo humano ni físico ni intelectual para copar la ocupación de un porcentaje medianamente elevado de personal en edad de trabajar.

El conductor humano: (lo cual engloba taxistas, conductores de camiones, trailers etc, pilotos de vuelos comerciales de carga y/o pasajeros, y tripulantes de barcos)  el primero en peligro de extinción a nivel planetario Fuente: http://www.taringa.net/post/autos-motos/18648042/El-camion-con-piloto-automatico-ya-es-realidad.html

Actualmente, en España existe un 19 % de paro (datos de la EPA, 2016), que en realidad podría ser equiparable o incluso mayor a un 27 % de paro de facto, tal como teníamos en 2013. Porque si bien es cierto que en España la exportación ha aumentado, esto se debió al aumento de la precariedad laboral, y si bien el turismo ha crecido, no tanto por méritos del gobierno o de las empresas sino por el incremento de la inseguridad en otros destinos turísticos, esto no ha sido suficiente como para explicar esa bajada del paro, ni se ha disparado el potencial de ofertas de trabajo en sectores de elevada remuneración asociados siempre a las altas tecnologías y al I+D. 

Al margen de que la desesperación hace de los parados de larga duración ya sin derecho a prestación a dejar de fichar, ese paro fue reducido al modo español, es decir, por emigración de españoles en edad de trabajar para conseguir trabajo en el extranjero y cambiando las condiciones del trabajador a peor, para que el trabajo que antes hacía una persona, ahora lo hagan más de uno, por el mismo gasto para la empresa, y para que los votantes consideren así que el gobierno ha hecho un buen trabajo aumentando, con sus políticas, el número de trabajadores. (Muchos no ven la trampa y otros muchos se dicen, peor es nada sin tener en cuenta que ese rumbo es el que nos lleva precisamente a la nada en cuanto a los derechos de los ciudadanos se refiere. Y no hablo de derechos del trabajador por algo que se entenderá a medida que se avance en el texto)

Nuestro actual y real más de 20 % deparo se debe a una distribución desigual del paro en Europa causado por la retirada de las empresas españolas en pro de potenciar las empresas alemanas y por nuestra elección de no impulsar el desarrollo del país en pro del I+D y esto es una decisión política totalmente intencionada y no ocultada a nadie al mismo tiempo elegida por los distintos gobiernos que han obtenido el respaldo de la mayoría de personas que votan y votaron en España. Pero el caso es que al margen de esto y de corrupciones conocidas y corrupciones aún desconocidas, en definitiva, y tomándolo en términos globales, podría decirse que el % de paro europeo no se debe tanto a malas políticas del trabajo, que las hubo, por descontado, sino a un hecho innegable al que la mayoría hacía oídos sordos porque consideraban que les estaba hablando de ciencia ficción y fantasías: hablo de la rebelión de las máquinas. Pese a todas las absurdas políticas puestas a punto en contra de la dignidad del trabajador en los distintos países, todo apunta a que el incremento del paro, es irrefrenable. 

Al margen de Terminator, uno de los peligros más inmediatos con los que las distintas sociedades humanas nos estamos enfrentando a nivel global es a la sustitución del trabajo poco cualificado por la automatización y del trabajo mental, por la IA. A medio plazo o antes de lo imaginado, la extinción del trabajo humano llegará  a un nivel que jamás la humanidad ha experimentado.


Pese a los deseos de Rajoy, las máquinas hacen máquinas. Fuente: http://ferrepro.mx/wp-content/uploads/2015/09/Audi-producci%C3%B3n-en-Ingoldstat.jpg
Imaginemos que las autopistas no fueron otro gran negociete de amigotes para robar el futuro de los españoles y que por ellas pasan coches. Imaginemos que ningún tren de alta velocidad español del futuro no resulte en una ruina y todos vayan a tener pasajeros. Bueno, pues ya hay trenes que frenan y aceleran solos, es más, ya hay vehículos absolutamente autónomos cuya fabilidad es muy superior a la media de conductores españoles durante las fiestas de Navidad. Y también hay peajes automáticos, que en Francia, desde hace una década casi ya son mayoría, y los humanos cobradores, una excepción. 

Lo mismo se podrá decir en unos años de las grandes superficies, y ya no hablemos de las gasolineras, en dónde la responsabilidad de incendiarse uno mismo ya recae en el cliente.

Hay quien afirma que como ocurrió en la revolución industrial esto producirá al mismo tiempo nuevas ofertas de trabajo: "Bueno, alguien tendrá que fabricar esas máquinas autónomas o de mantenerlas, o de regular su mantenimiento autónomo, se crearán otras necesidades y por lo tanto otro tipo de empleos". Dejando de lado los malos chistes de algunos lúcidos (Rajoy y las máquinas), yo le respondería que sí, que hay un trabajador que tiene trabajo construyendo máquinas de peaje por cada no sé, digamos veinte trabajadores que antes te daban permiso para pasar previo pago, con o sin sonrisa incorporada en el trueque. Y esto solo es una aproximación de lo que ya ha sucedido con los peajes. Sí es cierto que esto puede tardar más de lo previsto, esto es lo menos fácl de analizar. Ya tuvimos muchos ejemplos de cómo muchos gobiernos, para mantener cifras estadísticas de paro que consideraban dignas de ser mencionadas en los distintos mitines, mantenían el pago a trabajos que no daban fruto alguno: véase el caso del carbón en España.

¿Qué quiere decir esto? Que no hay trabajo para todos los humanos existentes en una sociedad que denominamos a día de hoy civilizada. Y ya no digamos para los humanos que se producen en ella cada año. Por muy envejecida que se haga, la población aporta un incremento de número de humanos en el planeta exponencialmente escalofriante. Y sin trabajo, obviamente toda esa retaíla que usan como propaganda electoral hasta 4 años antes de las siguientes elecciones de que el trabajo mantiene el sistema, se va al retrete. A no ser que el sistema cambie.

Dejemos claro que el trabajo no mantiene ningún sistema social de los propios trabajadores si el trabajo realizado da para los mismos alimentos que daba la esclavitud menos agónica de toda la historia de la humanidad que se os ocurra. Porque un estado debe tratar de proporcionar la mayor felicidad a sus ciudadanos, y aunque actualmente el trabajo pueda proporcionar vida a muchos ciudadanos, con las ideas del siglo XX, no la proporcionará a casi nadie de las sociedades que llamamos civilizadas de aquí a unas décadas, ni vida, ni felicidad, por descontado...

Muchos europeos podrán pensar, porque políticamente combiene a los partidos de su propio país, que si en España hay un 19 % de paro con truco o un veintipico % de paro real es debido a la vagancia de sus ciudadanos. Obviamente, esto es una tomadura de pelo de muy mal gusto a los ciudadanos españoles, y el hecho irrefutable es  que en la Unión Europea no existe trabajo para el 8,5 % de la población con edad para trabajar.  Y esta desempleabilidad no parará de crecer si no es por un terrible evento global de mortalidad acuciante y natalidad paupérrima, o por una sublevación de ciencia ficción contra la maquinaria y la computación que traería consigo otro tipo de trágicas consecuencias.

Sea como sea, eso se debe a que somos cada vez más inútiles frente a los servicios que proporciona una máquina y su bajo coste, así como por eventos asociados a la tecnología que suelen arrasar con los negocios intermediarios, o con la extracción manual de recursos.
Cuando estuvieron en peligro las subvenciones al falso negocio del carbón en España, las sublevaciones fueron las más parecidas a las de la deslocalización de empresas de los astilleros en Andalucía o Galicia de los 80. Imagínense cuando los despidos de las empresas se contabilicen por cuentagotas de decenas de miles.

 
Evolución del paro en España. Fuente: http://economia.elpais.com/economia/2016/04/28/actualidad/1461866236_955613.html

Lejos de proporcionar ideas, soluciones, o de reflejar el problema, cada vez más inmediato, los gobiernos del mundo refugian sus programas y promedsas electorales en sus polítcas sostenibles o no de sus presupuestos, en sus estadísticas fraudulentas o no del paro de este último semestre en comparación con el anterior o en retomar tecnologías arcaicas o negocios especulativos arcaicos como idea novedosa de un crecimiento futuro (véase la neoespeculación inmobiliaria o el neofraking), "solo si nos dais de nuevo mayoría absoluta,  que de momento va a ser que no, aunque ya seamos gobierno...",  mientras legalizan criterios en el mercado laboral que solo hace 5 años eran considerados próxmos a régimenes de semiesclavitud, vendiendo la moto de que: "estate callado que al menos teneis pan para hoy..." y mientras los poderes, sabiendo lo que se avecina, se preparan para el tsunami, robando sin censura ni mesura en la primera estafa que se les venga a la cabeza, alegando al mismo tiempo que "nomeconstanomeacuerdo" si les cogen con las manos en la masa.

Pues, sí, como con el cambio climático, el tsunami se acerca, es tan real, que ya lo estamos apreciando en el día a día y del mimso modo es negado o absolutamente desatendido por todos los gobiernos. Porque si la ciudadanía viese el tsunami, y percibiese que no va a ser un problema para sus hijos sino para ellos mismos, podrían sublevarse ahora mismo pidiendo respuesta de parte de las autoridades. Porque estas están ahí para algo, no para programar telediarios en dónde se nos informe cómo Josefa prepara una boloñesa diferente a como la prepara Vicente el día de Navidad de modo que ahorra más y le sale más rica para celebrar que sus hijos vuelven a verla directamente desde Berlín. 

De momento estamos contemplando cómo los partidos que gobiernan comienzan a fabricar muros de contención contra posible personal competitivo del exterior de sus respectivos países para intentar bajar el % de paro y que las cifras sean satisfactorias para sus votantes.

Pero la amenaza no son personas de otros países, si por conservar trabajo se trata, la amenaza, una vez más, son las máqinas. Contradictoriamente, las máquinas y la automatización sin embargo, está para mejorar la vida de las personas y quizá o muy seguramente, el destino de este asunto será la abolición del trabajo pagado para beneficio, no perjuicio, de los seres humanos. Esto no ocurrirá hasta que los poderes que lo impiden sean conscientes de ello.  

La vida de las personas en el futuro no va a depender en absoluto de las políticas que los gobiernos tomen respecto a fomentar el trabajo sino a como lidiar con su ausencia perpétua. Y eso es algo que nadie hace ni quiere tratar.  
Como muestro aquí, cada vez hay mayor número de personas conscientes de esta revolución. Y yo ya la llamaría, la revolución de la desempleabilidad. ¿Será buena para nosotros? Eso depende de nosotros. Y es este punto en dónde el optimismo se hace más difícil...


No hay comentarios:

Publicar un comentario