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domingo, 4 de septiembre de 2011

La ciencia ficción como algo más que un género




Fuente: http://flic.kr/p/8xEM4X




¿Puede gustar o disgustar la ciencia ficción?


Lo interesante de la ciencia ficción es que es un género (pese a mis opiniones personales, está consensuado que es un género) de ficción muy peculiar, en el que lo fantástico solo lo es porque son condiciones o fenómenos que todavía no son hechos demostrados en el contexto actual o no lo son en el lugar del narrador y del público pero que todavía no existen razones suficientes para negarlos como posibilidad. Para asociar esto con lo explicado anteriormente acerca del método científico diríamos que la ciencia ficción es el resultado de idear historias en contextos basados en hipótesis científicas sin testar o testadas pero no demostradas ni refutadas pero que al mismo tiempo podrían encajar dentro del context científico del momento en el que se escribe la historia. Esto lleva a la ciencia ficción a un terreno en el que las posibilidades se multiplican enormemente. 

De este modo, más que "limitarse" a entornos y contextos extraños, como muchos adjudican a la ciencia ficción, esta en realidad se "expande" a entornos y contextos extraños pudiendo, de este modo, describir historias extrañas en dichos entornos o dedicarse a exponer historias muy cotidianas y reconocibles pero con la peculiaridad de que ocurren en esos entornos exóticos. 

Es por ello que una persona que asegura no gustarle la ciencia ficción se puede quedar sorprendida en el caso de que le agrade Avatar, por poner un ejemplo muy reciente de película, cuando en realidad, lo que ha visto es una historia muy repetida en el cine en un contexto temporal y espacial muy alejado del Amazonas, de las selvas australianas o de los bosques americanos del siglo XVI. Si no, echad un vistazo a la película de dibujos animados “FernGully: Las Aventuras de Zak y Crysta”. Así, es muy frecuente oír decir a muchas personas “no me gusta la ciencia ficción” seguido de “pero sí me gustó Avatar”, y solo es cuestión de tiempo que se llegue a considerar que sumar excepciones a la frase “no me gusta la ciencia ficción” es simplemente ridículo. 

Curiosamente, parece muy frecuente que quien afirma que no le ha gustado nunca la ciencia ficción ha disfrutado mucho al ver Avatar y la considera como una película a destacar, y sin embargo, el que siempre estuvo atraído por la ciencia ficción suele ver Avatar como una película de amor-aventuras más, casi Disney, y de argumento más que repetido en el cine, de estética agradable, técnicamente muy bien hecha y con la peculiaridad de que, sin necesidad de aferrarse a dinomanías, ha conseguido acaparar la atención de muchos. Una persona tal vez pueda asegurar que no le gustan los spagueti-westerns pero es difícil de creer que no le va a gustar nunca una película de vaqueros. Del mismo modo, nadie puede asegurar que no le gusta la ciencia ficción. Y a quien le suele atraer la ciencia ficción generalmente le disgusta más títulos que a los que no les atrae la ciencia ficción por el mero hecho de que el primero conoce muchos más.

¿Por qué ocurre esto? Simplemente porque hay una idea equivocada de lo que implica la palabra género en la ciencia ficción. Para entendernos, yo clasificaría las historias en ficción/fantasía, Ciencia ficción y No-ficción. Dentro de cada uno de estos bloques habría todos los géneros que conocemos; policiaco, aventura, amor, humor, bélico etc. Olvidemos por un momento el hecho de que tanto los géneros como los bloques pueden estar mezclados en determinadas ocasiones.

Personalmente, me es muy difícil asegurar que no me gusta el género bélico aunque sea antibelicista, pues me encanta “El último Samurai”, por poner un ejemplo, ¿alguien puede atreverse a asegurar que no le gusta un bloque entero de los tres mencionados con todos los géneros que cada uno puede o podría integrar? Una vez más, la inexactitud o la equivocación en el establecimiento de definiciones o clasificaciones conlleva a errores de juicio. 

Pero, ¿Qué ocurre actualmente? ¿por qué es interesante dejar claro la diferencia entre lo que es y lo que está muy lejos de ser ciencia ficción? Pues porque no saber distinguir puede hacer daño a la reputación de la ciencia ficción y tal vez al interés del público en ella.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Investigación en ciencias naturales



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¿Qué es investigar?

Aunque se puede abrir a debate, podría decirse que, desde el punto de vista léxico, existen dos clases de investigación: la investigación policial, criminal o detectivesca, que se basa siempre y necesariamente en investigación científica, y la investigación científica.

La investigación científica, por su parte, dados los distintos tipos de ciencia, puede ser investigación científica en ciencias formales, en ciencias naturales, y en ciencias sociales. Cada una de las cuales sigue su propio método.

La investigación en las ciencias naturales

En este apartado trataré la investigación científica en las ciencias naturales.

La investigación en cualquier ciencia natural se caracteriza por los siguientes patrones:

- Todo conocimiento parte al menos en un momento inicial de la observación o experimentación.
- El mecanismo por el cual funciona cualquier ciencia natural es el método científico basado en la elaboración de hipótesis, modelos o ideas explicativas de fenómenos por inducción de la realidad observable y con la ayuda de bibliografía previa si la hubiere, su comprobación al superar pruebas de refutación mediante la experimentación o la observación, en la deducción de nuevos razonamientos dada la asunción de estas ideas como correctas, y la predicción de nuevos fenómenos, hechos o realidades dados los nuevos conocimientos adquiridos.
- Los resultados de la investigación se presentan a la comunidad científica a través de la publicación en revistas científicas, libros, congresos etc, formando parte de la bibliografía desde ese momento
- Ningún conocimiento adquirido por el método científico es inmutable o puede ser considerado totalmente veraz.
- Dado que la veracidad absoluta del conocimiento científico nunca podrá ser garantizada, su comprobación debe continuarse indefinidamente con nueva experimentación o con la observación hasta que un nuevo modelo sustituta al antiguo.

Con todo ello podemos discernir claramente lo que es una ciencia natural o una parte de las ciencias naturales de lo que es investigación en una ciencia natural.

Cualquier procedimiento que esté integrado en la descripción de una ciencia natural es parte de las ciencias naturales. De este modo evaluar la contaminación de un río a lo largo del tiempo mediante un simple registro estandarizado, sin necesidad de crear ni confirmar hipótesis y sin intención ninguna de predicción, es parte de una ciencia natural, ya que es parte de la descripción de un recinto del Universo. Del mismo modo, el análisis de glucosa en sangre en un paciente también es ciencia, por el mismo motivo. 

Cierto es que saber si un río está o no contaminado es un dato nuevo, pero es un simple registro, no nuevo conocimiento científico estrictamente hablando, por lo que, excepto si estos procedimientos están encaminados a la misma orientación que sigue el método científico, estos no pueden integrarse en lo denominado investigación científica. Pues solo hay investigación científica si se siguen los criterios del método científico para intervenir de alguna forma en los objetivos ya descritos del método científico para tesar una hipótesis.

Es por ello que ciertos pasos del método científico los puede hacer perfectamente cualquier licenciado en la ciencia que corresponda, o en algunos pasos, un técnico especializado en el ámbito correspondiente. Pero en el proceso general de la investigación solo puede intervenir un licenciado en la ciencia que corresponda formado específicamente para investigar. A lo que se le puede denominar un investigador o un científico. Es por ello que se puede dar el caso de estar formado como científico y no ejercer como científico pese a que se trabaje como biólogo o químico en una empresa o dando clase en un instituto o colegio etc. Asimismo, es posible ser licenciado en biología, química, física o geología sin haber sido formado como científico.

He aquí una peculiaridad del lenguaje, “científico” es un término que se restringe a las ciencias naturales. Aunque exista investigación criminal o policial, sus profesionales no trabajan como científicos, porque en realidad no descubren conocimiento científico nuevo sino solo hechos o acontecimientos usando aplicaciones científicas.

El método científico de las ciencias naturales antes descrito es el método más eficaz de adquisición de conocimiento del entorno no social jamás ideado, hasta el punto de que es totalmente universal y cualquier civilización, llegado a un determinado desarrollo, usará el mismo sistema para incrementar su conocimiento del Universo.

Factores sociales que determinan el desarrollo de las ciencias naturales

Obviamente, el factor que rige el desarrollo de cualquier ciencia natural es el esfuerzo que se invierte en él y este se puede desglosar en varios factores anexos.

Desde que apareció, la ciencia se ha topado con fuerzas que han intentado resistirse y combatir los resultados del método científico, generalmente provenientes de las religiones que veían con malos ojos cómo su poder basado en el control del conocimiento y en el mantenimiento del desconocimiento ajeno estaba amenazado. Y pese a que la ciencia ha sabido desplazar todo aquello que ha intentado impedir su progreso, actualmente y paradójicamente se está viviendo una situación en la que estas fuerzas vuelven a atacar intentando influir en la sociedad para poner en duda todo conocimiento científico que les sea molesto. Como es razonable, se está invirtiendo mucho dinero y esfuerzo en contraatacar a estas acciones radicales y sectarias desde el conocimiento científico, lo cual, a la larga, curiosamente es posible que resulte ser muy positivo para la divulgación social de la ciencia.

Aunque muchas veces pueda actuar como potenciador del desarrollo en la ciencia, la ciencia ficción es otro elemento que puede frenarlo también, por las connotaciones morales que puede transmitir a la sociedad.

Pero tal vez, actualmente, el mayor peligro en cuanto al posible bloqueo del desarrollo científico consista en las consecuencias de la elevada competitividad científica que reina globalmente entorno a este oficio.

Desarrollar el método científico es caro y la competencia por trabajar en ciencia es muy elevada en cualquier ámbito. Esto ha llevado a que las publicaciones se convirtiesen en la única manera de discernir entre los currículums de los científicos. Y, por lo tanto, desde que apareció la ciencia como tal, estos han vivido una situación extrema de presión por publicar que solo se incrementa con el tiempo. 

El método científico puede considerarse inmejorable, pero los científicos son humanos, los humanos son seres imperfectos y la imperfección puede llevar a comportamientos anómalos indeseables fomentados por la dificultad de trabajar de forma estable en esta profesión y que pueden hacer peligrar de una forma muy seria, la imparcialidad, la objetividad y la veracidad de toda la ciencia. 

Ver: http://cnho.wordpress.com/2010/04/29/la-presion-por-publicar-y-la-imparcialidad-del-cientifico/

y:

https://www.xataka.com/investigacion/mas-de-cien-articulos-cientificos-retirados-por-fraude-son-una-llamada-de-atencion-o-cambiamos-el-sistema-o-tendremos-problemas



Pero al margen de esto hay que destacar que en una sociedad dónde la tecnología desplazará a más del 90% de las personas dedicadas a la producción y dónde los estallidos de las burbujas especulativas harán de las economías basadas en ellas un caos absoluto, la ciencia y la tecnología se convierten en una de las pocas herramientas a las cuales una sociedad se puede aferrar para garantizar su sostenibilidad económica a medio plazo. Algo que como ya muchos hemos imaginado desde tiempos inmemoriales, no sucede en España.